Aunque la
ciencia, la medicina y la educación sexual han avanzado enormemente en las
últimas décadas, todavía hoy siguen arraigados numerosos mitos relacionados con la vida
íntima de hombres y mujeres que distan mucho de ser verdad. Es necesario
seguir educando a tod@s para liberarnos de estas presiones sociales y
comprender que el sexo no es una cuestión de género, sino de personas.
La sexualidad
es parte de la vida, aporta grandes beneficios a nivel personal, influye de una
manera determinante en nuestra autoestima, bienestar psicológico, en
desarrollar relaciones afectivas positivas y en nuestro desarrollo y
crecimiento personal.
MITOS SEXUALES FEMENINOS
En ocasiones, la mujer
sigue teniendo un rol pasivo o se considera que debería tenerlo, porque no se
ha terminado de interiorizar que la mujer puede disfrutar de la sexualidad, al
igual que el hombre. Lo que hay que conseguir es dejar los mandatos sociales de
lado y desinhibirse, algo que aún no se ha conseguido del todo.
Las mujeres son sexualmente menos
activas.
El primer gran mito, que contribuye a
seguir manteniendo la desigualdad entre hombres y mujeres es la creencia de que
LAS MUJERES TIENEN MENOS DESEO SEXUAL que los hombres o que SON MENOS ACTIVAS
SEXUALMENTE.
El deseo sexual es algo que viene y va,
depende de cada persona y del momento vital en que se encuentre.
Las mujeres necesitan más tiempo para
excitarse.
Otro mito relacionado con el anterior es
que LAS MUJERES TARDAN MÁS EN EXCITARSE QUE LOS HOMBRES. Volvemos a conectar
con la creencia de que la mujer es menos sexual que el hombre, que tiene más
dificultades para excitarse, etc.
La excitación es un proceso físico y
viene desencadenado por el deseo, que es un proceso mental. Por tanto, depende
de la imaginación, de las fantasías, de conseguir estar relajadas en ese
momento, etc.
Las mujeres no se masturban ni ven
porno.
Esto sigue contribuyendo a que el sexo
se vea ‘’una cuestión de hombres’’. La idea del puritanismo femenino ha hecho
mucho daño a la sociedad y, si bien es cierto, que cada vez está menos
presente, lo sigue estando de manera sutil. Lo está cuando nos extrañamos
porque una mujer disfrute de estímulos sexuales, cuando nos extrañamos de que
una mujer pueda sentir cierto deseo hacia alguien que no es su pareja o cuando
fantasea.
Todas las mujeres pueden tener orgasmo
con la penetración.
Los últimos estudios reflejan que el
encargado de los orgasmos femeninos es el clítoris, el precursor del glande en
el hombre.
En el clítoris es donde está la mayoría
de las terminaciones nerviosas, por tanto, tiene lógica que sea a través del
clítoris como se consiguen los orgasmos. No obstante, hay mujeres con más
sensibilidad, que perciben la estimulación del clítoris de manera indirecta, a
través de la penetración, pudiendo conseguir los orgasmos de esta manera, lo
cual no significa que tenga que ser lo normal ni que todas consigan tener los
orgasmos así.
No se puede tener sexo estando embarazada.
Cada mujer es diferente y es distinta
cada etapa del embarazo, es más una cuestión de molestias generadas por el
peso, las náuseas o los vómitos, que muchas veces impiden que se dé el deseo.
Por tanto, es importante que la mujer
tenga claro que es algo que se puede hacer, siempre y cuando ella esté cómoda,
no haya contraindicaciones médicas por embarazo de alto riesgo, tenga deseo y
lo haga a su ritmo.
La vida sexual de la mujer se acaba
cuando tiene la menopausia.
Cada mujer es un mundo y pasa por
distintos momentos vitales, en los que obviamente, varía su deseo sexual. La
clave está en adaptarnos a cada momento vital y que la finalidad sea disfrutar.
Lamentablemente a día de hoy, el placer
femenino sigue siendo objeto de culpa: Culpa por masturbarse, culpa por tomar
la iniciativa, por tener más deseo sexual del que se espera, en definitiva,
culpa por disfrutar.
MITOS
SEXUALES MASCULINOS
No hay
erección sin excitación
Aunque la
falta de erección sigue considerándose un signo de falta de deseo, los expertos
en sexo explican que esto no es del todo cierto. Una erección varía mucho de
una persona a otra, pero también depende mucho de la situación y de la edad.
Cuanto más joven es el hombre, más rápidamente se produce la erección. El
estrés, el cansancio y las preocupaciones también pueden ser factores que
condicionen la falta de erección.
Por otro
lado, también puede ocurrir lo contrario: que los hombres tengan una erección
sin estar sexualmente excitados. "A veces basta con un roce casual, o
incluso se producen erecciones paradójicas durante el estrés o la ansiedad.
Los hombres
no tienen punto G
Los
expertos aclaran que el hombre sí tiene un punto G: la próstata, que sería
"el equivalente masculino del punto G femenino". A pesar de ello,
según un estudio realizado por Arcwave entre más de 22.000 participantes de 15
países en 2022, más de un tercio de los encuestados no sabe que la próstata es
una zona erógena. Por su parte, otro 33% de los hombres lo conocía, pero no ha
experimentado o intentado estimulación alguna en la zona. "Sin embargo,
puede desencadenar orgasmos, y muchos dicen que no necesariamente malos",
señalan los expertos. La próstata puede estimularse a través del ano o más
sutilmente desde fuera, a través del perineo.
La
congestión de esperma genera dolor
Quizás uno
de los mitos más extendidos es que cuando los hombres no tienen relaciones
sexuales o no se masturban les puede doler mucho, porque existe el riesgo de
que se acumule semen. Los especialistas aclaran que el semen no puede
acumularse ya que el cuerpo humano está perfectamente preparado y descompone la
eyaculación o la elimina con la orina.
Además,
añade que “no ‘descargar” no es lo que puede causar dolor, sino la vaso
congestión pélvico-genital producida por una excitación no resuelta, ya que
pueden producirse descargas espontáneas por la noche si no se ha eyaculado
durante mucho tiempo. Aunque no existe ningún problema mayor si esto ocurre, es
natural.
La
vasectomía afecta a la vida sexual
Según los
expertos, estas preocupaciones son infundadas porque “la vasectomía no influye
en la erección, el orgasmo, la eyaculación o la libido. Hay incluso una
influencia positiva, ya que el sexo se vuelve mucho más relajado, ya que la
anticoncepción contra los embarazos está 100% garantizada”.
El calor
genera impotencia
Otra falsa
creencia es aquella que afirma que los asientos con calefacción del coche o los
baños y duchas demasiado calientes provocan impotencia. Para el experto este
mito persiste porque la impotencia sigue entendiéndose mal. “Impotencia
significa disfunción eréctil, es decir, que la erección no se produce o no dura
lo suficiente para mantener relaciones sexuales con penetración. Sin embargo,
el calor favorece la circulación sanguínea y, de hecho, es bastante bueno para
la erección", corrige. Lo que sí es cierto, añade, es que el calor tiene
efectos negativos sobre la calidad del esperma, tanto en términos de recuento
como de calidad.
El pene no
puede romperse
Una
fractura se produce en un hueso y el pene no lo tiene. Sin embargo, lo que sí
se puede producir es un desgarro del tejido eréctil.